Internet consiguió unir a 131 millones de europeos de forma regular el año pasado. Desde casa, el trabajo, el coche, tomando un café en un bar o en plena calle, existe una cohesión continental en la que los ciudadanos son muy activos. Un mundo en el que se habla de cine, de música, de trabajo, de política, de economía, de geografía, de ecología o cualquier asunto que se proponga. Una realidad paralela e intangible que ya querrían como destinataria muchas empresas e instituciones.
Ànnia Monreal | 24 de diciembre de 2009